(Laura Torres y yo jugando a ser senseis y analizando como NO matar a los otros)
Mis queridos lectores! Los tuve olvidados durante todos estos días porque estaba viviendo la experiencia de mi vida!
Después de viajar a Santiago de Chile, viajamos para Viña del Mar el día jueves. Desde el jueves comenzó como tal la conferencia internacional para la que iba y ahí me tocó comenzar a aprender de verdad. Aprendí lo más importante de todo: no matter what... smile!
Puede que yo sea la persona más preparada para hacer algo pero si no tengo la actitud de nada sirve. Pasé por la etapa de los picapiedras: aprender a comer pan-piedra; el agua de tuberías dañadas sabe un poco al sabor del río Pance; el único motivador para estar despierto era pellizcarse, sesiones de 9 a 10 p.m. y cualquier minuto que tuvieras era para charlarse a alguien para hacer cooperación, entre tantas y mil cosas. Por primera vez un evento dejó de ser tan individual y comenzó a ser más de equipo porque en el tiempo libre tenía que trabajar por el bien de todo mi equipo y de mi comité.
Otra lección aprendida: no te vayas enferma a un evento donde todos van a estar encerrados contigo en un cuarto. Conclusión: toda la conferencia está enferma con mi gripa :D. Gracias a mi Laura Torres estuvo un día en la clínica y otro nuevo amigo terminó durante dos jejejeje. No obstante de mi gripa, disfruté cada minuto y segundo en Chile. Creo que estoy aprendiendo a ser AIESECer. Estoy viviendo el presente de una forma tan fuerte que no hay espacio para procastinar y cada microsegundo que pasa hay que vivirlo al máximo.
Luego de estar mucho tiempo aprendiendo volví a Santiago y nuevamente comprobé que la comida chilena es demasiado costosa y grasossaaaa (sobre todo para mi presupuesto). Sólo haría unas cuantas recomendaciones al ambiente, pues la ciudad es demasiado linda y demasiado desarrollada: ojalá Greenpeace vaya y recoja todos los perros callejeros que tienen en Santiago de Chile, ya parecen plaga! Creo que hay una oportunidad para todas las ONGs de protección de animales y hagamos un proyecto.
Creo que regresé con un "exceso de gostosura" gracias a la comida accesible a mi bolsillo, pero al mismo tiempo me devuelvo con exceso de experiencias y paradigmas aprendidos. No sobra decir... que siempre habrá tiempo andar y rebolotear por ahí :D
Hasta el próximo viaje! Les aseguro que para el próximo les tendré mejores relatos!


