Hoy llegué a Florianópolis después de estar un fin de semana en Campos do Jordão. La verdad para quien disfruta de la tranquilidad y los paisajes ese es el lugar. Conocí dos personas maravillosas! Voy a hacer otro blog sobre este fin de semana porque ahora ya estoy en la "isla de la magia".
La verdad por primera vez me tengo que quejar de un hostel. Cuando llegué todo el hostel olía a chichi. No sé por qué, pero así era. Después de eso me asignaron el cuarto y la verdad me parece un absurdo para el tamaño del cuarto la cantidad de camas que hay. Está mal localizado y que el precio ni lo vale. Lo peor fue que tomé una mala decisión disque de quedarme 4 días. La verdad mañana voy a cambiar los tiquetes.
A pesar de eso dije...actitud! Lo que vale es el paseo! Así que decidí unirme a una caminata "gratis" por aquí cerca. La verdad se me olvidó que para lo de gratis viene cargado luego el precio. Me dijeron que eran 2 horas de caminata y fueron 4 horas en caminos peores que los que recorrí en El Retiro para llegar a una cascada espectacular. Me dijeron que había cascada. Cual cascada normal y pues ni se parecía a las que ya he visto aquí mismo en Brasil. Me dijeron que el almuerzo me salía a 18 reales. Me salió en 56. Me dijeron que regresábamos en barco, pero realmente terminamos pagando otros 5 reales y nos tocó caminar. Además de eso el tópico de conversación fue de qué tan linda era la perrita del hostel que iba con nosotros.
En medio de todos mis pensamientos pensé: necesito a alguien como mi amigo Geff para que me diga - Dejá de ser beata! Pero también que evitara me vieran la cara de idiota como lo hicieron hoy. Me choca cuando uno por estar viajando los otros quieren sacar provecho de uno. Y es que el vivo vive del bobo, y el bobo vive de la mamá (en mi casa de mis ahorros y si no del pobre de mi papá que me da mucha rabia que tenga que financiar mis idioteces)
Los perfiles de esta salida fueron
1. 4 profesoras (sí incluyéndome yo) de las cuales dos ni trabajaban
2. El típico que se come hasta las flores del camino para ver qué efecto le dan y me dijo que yo era de colombia...entonces...
3. Mochileros que ganan como colombianos y quieren gastar como europeos
4. No es extraño encontrar en cualquier parte a un colombiano que dice que se cansó del país (aunque tienen una carrera profesional) y que no le gusta trabajar en oficina entonces que por eso ya vive viajando por ahí. No obstante, me pareció inhumano que después de toda la caminada que nos metimos lo que come este personaje (ni agua pidió) es un tomate partido en pedacitos y una cebolla. Para ella lo más bonito del paseo era el perro y eso era lo que único que nos unía.